Boadilla concentra mucha vivienda unifamiliar levantada antes de las exigencias actuales del CTE. Son casas cómodas, pero con un aislamiento que ya no cumple los estándares de hoy: habitaciones que no calientan, plantas superiores insoportables en agosto y facturas de energía que no bajan.
El sistema que mejor resultado da en unifamiliares de esta zona suele ser el aislamiento térmico por el exterior. Se instala sobre la fachada existente y elimina los puentes térmicos, que ver más son el punto por el que más energía se pierde. Como ventaja añadida, no se pierde superficie habitable y permite renovar la fachada al mismo tiempo.
Si la comunidad o la normativa impiden intervenir en fachada, el insuflado en cámara es una alternativa muy razonable: se perfora, se rellena la cámara de aire y se sella sin obra ni molestias importantes. En tejados y buhardillas, la espuma de poliuretano proyectada ofrece el mejor rendimiento por espesor.
Antes de pedir presupuesto conviene tener claro el estado de la envolvente: si el muro es de doble hoja, la orientación, el estado de las carpinterías y si hay humedades previas. Un aislamiento mal planteado puede agravar el problema.
En Boadilla del Monte y municipios cercanos como Pozuelo o Majadahonda la intervención tipo se resuelve en pocas semanas según superficie, y el retorno vía ahorro energético se mueve en ese entorno.